Noticias

A vivir con alegría, nuestra labor de educar

Me invitan a escribir un artículo sobre la alegría en unos días que lo que ha privado en nuestro país es un ambiente desolador, de tristeza… y para una educadora, directora de un colegio que fundó, la alegría ha de estar presente siempre, aún en los momentos más difíciles.

Quisiera decir lo anterior desde la convicción del corazón y no de la razón porque la alegría auténtica, es la que sale del corazón y para eso ha de estar presente cada día.

Cuando tomé la decisión junto a mi esposo de fundar un colegio, fue con la convicción de que la educación es un medio para transformar familias, sociedades, el futuro… Me fui dando cuenta de que ambicionaba mucho y probablemente no vería todo eso… ¡Cuánta ambición! me dije, más de una vez. Y claro, un poco de arrogancia y otro de ingenuidad, me fue llevando a buscar el equilibrio.

La vida diaria se encargó de mostrarme que nuestros grandes ideales cobraban sentido en las oportunidades simples que me ofrecía la vida, me dije, es todos los días… se hace cada día.

Esto me llevó a valerme de paciencia, perseverancia; actitudes que quienes han emprendido proyectos, estarán de acuerdo que sin ellas no es posible mantenerse; y vuelvo a encontrar que si no hubiera sido por la alegría, probablemente, ya hubiera desistido.

Me considero muy afortunada de contar con la capacidad de dar alegría que tienen los niños. Ellos viven cada momento buscando, precisamente, sentirse alegres, vivos, con esperanza… buscando lo mejor de cada momento. Los niños han sido mis grandes maestros en este proyecto y verlos crecer ha sido la mayor alegría que he podido experimentar. Es una manera maravillosa de confirmar que el esfuerzo vale la pena.

Para esta fecha, he visto dos generaciones concluir sexto de primaria. La que viene en camino ha sido un gran motor para decidirnos a buscar ofrecerles secundaria y con eso darles los doce años de educación básica.

Son más los niños que he visto salirse, que quedarse, y es que este es un proyecto que busca socios, no clientes, y creo que la mayor asociación es con la construcción de la alegría, con el proyecto de formar personas más que alumnos, de vivir en familia con todo lo que ésta tenga, -no con la familia perfecta sino con la que se tiene, que por cierto, es la mejor que cada niño puede tener-, familia que busque crecer y aprender.

Alegría es lo que siento cuando recibo este proyecto de “Emmanuel Mounier comunidad de aprendizaje”  como un regalo, la alegría que me permite perder un poco el miedo y llenarme de fe y esperanza.

Vayan mis mejores deseos a todos los directores y educadores para que en la alegría que nos ofrece la oportunidad de hacer la diferencia en la vida de cada niño, encontremos el sentido y trascendencia de nuestra labor.

Por Pilar Farrés
Directora de Emmanuel Mounier, comunidad de Aprendizaje
Miembro asociado del Instituto HighScope de México, A.C.

Queremos contarles que seguiremos cuidando nuestro lugar para recibirlos y, ahora más que nunca, disfrutar juntos de la naturaleza, el juego, la convivencia y la amistad, y aprender de aquellas vivencias que nos hacen mejores seres humanos.

#71af44

La solidaridad significa sumarnos a una causa social, humanitaria, sin esperar nada a cambio. Es un impulso natural. Se da porque somos capaces de sentir empatía y amor por nuestros semejantes.

#71af44

La solidaridad es la respuesta de ayuda, apoyo o acompañamiento que damos al descubrir la fragilidad de los otros.

#71af44

Con la misma urgencia desde hace algunos años, los organismos nacionales e internacionales persisten en dar a conocer las herramientas que facilitan la tarea y fomentan el compromiso de cuidadores, padres de familia y docentes de educación básica y media, sobre cómo ayudar a ge

#71af44

Páginas